Etapa de Floración: Todo lo que necesitás saber
La etapa de floración es el momento más esperado del cultivo. Después de semanas de cuidados, entrenamientos y crecimiento vegetativo, llega la fase donde la planta despliega todo su potencial. En este artículo, te contamos todo lo que necesitás saber para atravesarla con éxito: desde cómo identificar su inicio, hasta cuidados específicos, nutrición y control ambiental.
¿Cuándo comienza la floración?
La floración se inicia naturalmente cuando las horas de luz disminuyen, simulando el cambio estacional. En cultivos indoor, se induce cambiando el fotoperiodo a 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad. En exterior, suele comenzar hacia fines del verano, dependiendo de la variedad y la latitud.
Primeras señales de floración:
- Estiramiento vertical notorio (fase conocida como “stretch”).
- Aparición de preflores en los nudos (estructura de tipo cáliz).
- Disminución en el ritmo de desarrollo foliar.
Fases de la floración
- Prefloración (semana 1 a 2):
- La planta duplica su tamaño.
- Empiezan a aparecer los primeros indicios florales.
- Es clave ajustar el tipo de nutrición, pasando de nitrógeno a fósforo y potasio.
- Floración media (semana 3 a 5):
- Se desarrollan estructuras florales más densas.
- Aumenta el consumo de agua y nutrientes.
- Es esencial controlar la humedad para evitar problemas fúngicos.
- Floración avanzada o maduración (semana 6 en adelante):
- Las flores engordan y se cubren de resina.
- Los olores se intensifican.
- Se puede comenzar a reducir el riego y los nutrientes en la última semana (lavado de raíces).
Luz: intensidad y espectro
Durante la floración, la planta necesita luz más intensa y un espectro más cálido (rojo/anaranjado). Usar una iluminación adecuada y mantener la distancia justa entre lámpara y copa es vital para una floración pareja y potente.
Nutrición específica
Durante esta etapa, la planta requiere menos nitrógeno y más fósforo y potasio. Se recomienda usar fertilizantes diseñados para floración, y si se cultiva en sustratos orgánicos, complementar con té de compost, guano o extractos de algas marinas. Evitar excesos es clave para no generar acumulación de sales.
Riego y humedad
- Mantener una humedad relativa entre 40% y 50% previene hongos y favorece la compactación floral.
- El riego debe adaptarse al aumento del consumo, pero sin encharcar.
- En la última semana se puede hacer un lavado de raíces para mejorar la calidad final.
Poda y entrenamiento
Durante floración es importante dejar de podar o entrenar. Las plantas necesitan energía para formar flores, y cualquier estrés puede afectar la producción. Lo ideal es realizar todas las intervenciones durante la etapa vegetativa.
Control ambiental
- Temperatura ideal: entre 22 y 28 °C durante el día, bajando no más de 5 °C por la noche.
- Humedad controlada para prevenir botrytis y oídio.
- Ventilación constante para mover el aire y fortalecer las ramas.
Cuidados finales: cuándo cosechar
La floración termina cuando las flores alcanzan su madurez. Algunos indicadores:
- Los pistilos (pelitos blancos) comienzan a oscurecerse y enroscarse.
- Se observa un cambio en los tricomas (microscopía o lupa), que pasan de transparentes a lechosos y algunos ámbar.
- El aroma se intensifica y cambia.
Evitá cosechar muy temprano. Una semana más puede marcar la diferencia entre una flor ligera y una cargada de carácter.
Conclusión
La etapa de floración es una mezcla de ciencia y paciencia. No se trata solo de esperar, sino de observar, ajustar y acompañar a la planta en su momento de mayor expresión. Un entorno estable, una nutrición correcta y mucha atención al detalle son la clave para lograr flores saludables y de calidad.